Sólo personal CSIC

 

A partir de abril de 2019, la presidencia de CSIC establece la obligación de que las publicaciones de su personal científico estén incorporadas al repositorio institucional Digital CSIC, y advierte que su cumplimiento tendrá efecto en el PCO anual y otras evaluaciones. El denominado «mandato» solicita al personal científico que acceda a la web del repositorio e introduzca los datos de los trabajos que haya publicado, a partir de esa fecha. A este procedimiento se le conoce como «autoarchivo», y es la vía general o estándar para cumplir con el mandato. El personal científico utilizará para ello unos formularios que tiene el repositorio y, al final del proceso, ha de subir el fichero con el texto completo del trabajo. Esto es válido para los artículos, libros, capítulos de libros, ponencias, conjuntos de datos.

Los investigadores CSIC tienen acceso al procedimiento de autoarchivo con sus claves de la intranet del CSIC. Al culminar el proceso, dejarán constancia de que autorizan al repositorio a tener el texto completo de su trabajo y distribuirlo, con una licencia que la plataforma les mostrará.

En relación con los artículos de revista, pueden subir al repositorio los datos de la referencia bibliográfica y el fichero «preprint» desde el momento que lo envían a la revista para su revisión. Con esto, ya cumpliría con el mandato. Por otra parte, desde el repositorio, se fomenta que subamos el «postprint» (versión revisada por pares), o mejor aún la versión final del editor, siempre que contemos con permiso de la revista para hacerlo. Cada revista expresa en los contratos con los autores («Consent to publish») o en sus páginas web, la política que tiene al respecto. Además existe un directorio denominado Sherpa/Romeo que ha recopilado esa información de la mayoría de las revistas de forma orientativa. En caso de duda, consultar con la biblioteca o la Oficina Técnica Digital CSIC, nunca archivar.

Los servicios de soporte a la investigación de los institutos y del centro (Biblioteca) pueden colaborar en el tratamiento de esta información en lo que conocemos como el «archivo delegado» (AD), una forma alternativa, siempre que se les faculte para ello. En ese caso, deberán contar con una autorización (licencia), facilitada por el investigador que desea que depositen en su nombre, y que la Oficina Digital CSIC les proporcione las claves necesarias. Para utilizar el archivo delegado, el investigador dispondrá de un formulario en el que proporcionará los datos esenciales de la publicación que ha debido subir previamente a Conciencia.